Derechos laborales para ucranianos en España: aspectos clave de 2025
España cuenta con uno de los sistemas de derecho laboral más completos de Europa, ofreciendo un alto nivel de garantías sociales a los trabajadores.
Para los ucranianos que viven y trabajan aquí, conocer sus derechos es esencial para protegerse frente a posibles abusos y desenvolverse con seguridad en el mercado laboral.
El principal marco normativo es el Estatuto de los Trabajadores, que establece los derechos y obligaciones básicos de empleados y empleadores. Además, los convenios colectivos añaden garantías específicas según el sector o la empresa.
Entre los aspectos más importantes destacan:
Jornada laboral y descanso. La duración máxima de la jornada es de 40 horas semanales y 9 horas diarias. Entre turnos debe respetarse un descanso mínimo de 12 horas. Todo trabajador tiene derecho a 30 días naturales de vacaciones pagadas al año.
Derecho a la desconexión digital. El artículo 20 bis del ET reconoce la posibilidad de no contestar llamadas ni mensajes fuera del horario laboral, salvo en casos de urgencia. Este derecho resulta especialmente relevante para quienes teletrabajan o tienen horarios flexibles, ya que ayuda a preservar el equilibrio entre la vida laboral y personal.
Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En 2025 el salario mínimo se fija en 1 184 € brutos al mes en 14 pagas, o 1 323 € en 12 pagas. Esto equivale a 16 576 € al año y supone un incremento de 50 € respecto a 2024.
Protección frente al despido improcedente.
En caso de ser despedido sin causa legal, el trabajador tiene derecho a la readmisión o a una indemnización económica.
Cuando se vulneran los derechos laborales, es fundamental conservar pruebas como contratos, comunicaciones o horarios. En primer lugar, se recomienda reclamar a la empresa, pero si no se logra una solución, se puede acudir a la Inspección de Trabajo, a los sindicatos o a un abogado especializado.
Para los ucranianos en España, conocer estas normas no solo significa protegerse de prácticas abusivas, sino también integrarse plenamente en la vida social y laboral del país, cumpliendo tanto con derechos como con obligaciones.